Los 10 lugares de España que hay que ver en la vida

La Alhambra, Granada.

Es un conjunto de palacios, jardines y fortaleza que albergaba una ciudadela dentro de la propia ciudad de Granada. Su atractivo no solo radica en los interiores sino también en su localización y adaptación, generando un paisaje nuevo pero totalmente integrado con la naturaleza preexistente. A día de hoy es de los lugares más visitados en España. Te enamorará…

Ciudad de las Artes y las Ciencias, Valencia

La Ciudad de las Artes y las Ciencias es una visita imprescindible si vas a Valencia. Situado en el antiguo cauce del rio Turia, tiene varios edificios que se han convertido en iconos de la ciudad. Se trata de un complejo de ocio científico y cultural para disfrutar en familia o con amigos. Necesitarás entradas para poder acceder al interior de L’Hemisfèric, el Museo de las Ciencias y L’Oceanogràfic. Eso sí, planifícate bien tu visita a la Ciudad de las Artes y de las Ciencias, porque hay muchas cosas que ver.

Somiedo, León

Declarado Parque Natural en 1988 y Reserva de la Biosfera en el año 2000, el Parque Natural de Somiedo es uno de los últimos reductos donde la naturaleza es pura. Sus paisajes, su fauna y flora, su gastronomía, y sus gentes hacen de este rincón un lugar privilegiado. Sus altas cumbres, sus lagos, sus bosques que se pierden de vista, son refugio de multitud de especies animales como urogallos, ciervos, lobos y osos.

Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, Huesca

Ordesa y Monte Perdido, declarado Parque Nacional en el año 1918, destaca por la aridez de sus zonas altas, que contrasta con los verdes valles cubiertos por bosques y prados. No hay más que ver la belleza de su paisaje de grandes contrastes: la extrema aridez de las zonas altas, donde el agua de lluvia y deshielo se filtra por grietas y sumideros, contrasta con los verdes valles cubiertos por bosques y prados, donde el agua forma cascadas y atraviesa cañones y barrancos.

Plaza del Obradoiro, Santiago de Compostela

Es el ancho corazón, retablo múltiple de una de las ciudades más bellas y recias de Europa. Las torres de la catedral y la del Reloj apuntan en el cielo la calidad arquitectónica, civil y religiosa de cinco joyas que enmarcan esta plaza, con el románico, el plateresco y el barroco dándose la mano.

Catedral de Sevilla, Sevilla

La Catedral se alza en el emplazamiento de lo que, en el siglo XII, era la Gran Mezquita, de la que se conserva su alminar, conocido como la Giralda, por una veleta que lo remata desde el siglo XVI. Asimismo, son también partes de la antigua mezquita el patio de las Abluciones y la actual Puerta del Perdón. Fue convertida en templo cristiano al conquistar la ciudad Fernando III de Castilla en el 1248. Sus etapas constructivas pasan por el período mudéjar, gótico, renacentista, barroco y neoclásico. La Catedral tiene su entrada por la Plaza de la Virgen de los Reyes. Posee cinco naves (la principal de 36 metros de altura) y su planta es un rectángulo de 116 metros de longitud por 76 metros de anchura. La altura máxima se alcanza en el crucero, con 40 metros. El retablo mayor se realizó en varias fases constructivas, participando en él autores como los hermanos Jorge Fernández Alemán y Alejo Fernández, Roque Balduque, Pedro Millán, Juan Bautista Vázquez el Viejo y Pedro de Heredia. La sala capitular, renacentista, es de la segunda mitad del siglo XVI. La Sacristía Mayor es plateresca. Los restos de Cristóbal Colón se encuentran custodiados en este templo.

Palacio de Oriente, Madrid

La capital de España comienza a darse a sí misma empaque en los años de Carlos III. Él construyó este palacio real (en torno al año 1750), en el que pueden resumirse sus glorias arquitectónicas, desde las de los Austrias (Plaza Mayor, las Descalzas) hasta los logros de la vanguardia contemporánea. Ciudad verde y de espléndidos museos, como El Prado, hay que señalar también su riqueza en parques y jardines.

Acueducto, Segovia

Debe considerarse como el monumento romano más llamativo y mejor conservado de España, y uno de los primeros de Europa. Aun así, Segovia dispone de un rico patrimonio monumental con tesoros como su Acueducto, la obra de ingeniería romana mejor conservada de España, su Catedral y su Alcázar.

Ciudad Encantada, Cuenca

Se le ha llamado ciudad porque las rocas han acabado un espléndido paisaje de edificios fantasmagóricos. Es el paraje cárstico español más espectacular, situado en plena serranía de Cuenca. En sus dominios se añaden también otros prodigios como el nacimiento del río Cuervo y el llamado Ventano del Diablo.

Los Sanfermines, Pamplona

Para muchos extranjeros es la fiesta por excelencia de España, la más exótica, la más deseada. Locura, toros, vino, bailes, juerga, pasión, sexo súbito. Una novelita del escritor estadounidense Ernest Hemingway mitificó hasta el delirio la vieja costumbre ibérica del encierro de los toros y su carrera hasta la plaza. Miles de mozos intentan burlar a la muerte en los primeros días de julio.