¿Sabes cómo detectar un ataque de ansiedad? Síntomas y que hacer

El estrés prolongado o acontecimientos traumáticos que no se han atendido, pueden derivar en ataques de ansiedad o de pánico, es decir, una reacción extrema de alarma que llega a provocar miedo y de la que difícilmente se sale por sí solo.

Antonio Cano Vindel, catedrático de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid y presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés, explica que una de las principales causas por las que un ataque de ansiedad se convierte en uno de pánico, es el miedo que produce el desconocimiento sobre los síntomas.

“Son similares a los de una situación de ansiedad común, la misma que puede sentirse al hacer un examen o una entrevista de trabajo, pero al aparecer sin explicación aparente, producen miedo e inquietud”, dice.

Por ejemplo, detalla, si una persona sufre una taquicardia, cree que puede estar sufriendo un infarto, por lo que se asusta teniendo como resultado el aumento de la ansiedad y un empeoramiento de la taquicardia.

Por ello, señala, es fundamental conocer los síntomas que se pueden experimentar para así, saber cómo actuar, pero ¿cuáles son esos síntomas:

Los 13 síntomas

El especialista indica que hay por lo menos 13 síntomas que indican que se está sufriendo un ataque de ansiedad, los cuales te decimos a continuación:

  1. Aumento brusco de la ansiedad y miedo
  2. Palpitaciones fuertes
  3. Taquicardia
  4. Aumento de la temperatura corporal
  5. Temblores
  6. Sudoración
  7. Sensación de irrealidad
  8. Sentirse fuera de sí mismo (despersonalización) o sensación de que lo que ocurre no es real (desrealización)
  9. Miedo a perder el control o el conocimiento, así como a morir
  10. Sensación de ahogarse
  11. Sofoco
  12. Opresión o malestar torácico
  13. Hormigueo o entumecimiento en el cuerpo

Si bien éstas son las señales más comunes, no es necesario que una persona las presente todas.

“Va a depender de cómo lo procese la persona y cuánto tarde en lograr distraerse”, subraya Cano.

Asimismo, indica que la clave para prevenirlos es no magnificar los sucesos ni los síntomas, además de no pensar en sufrir un ataque si ya se ha tenido uno previamente.

“También, en los casos de gente que ya ha sufrido alguno, la anticipación: la propia ansiedad que provoca pensar en un ataque puede llegar a provocarnos uno”, resalta.

¿Qué hacer ante un ataque?

En caso de que una persona cercana a nosotros sufra de un ataque de ansiedad, sólo hay que hacer tres cosas para que pueda tranquilizarse:

  1. Mantén una conversación: distrae a la persona de lo que cree es una amenaza y haz todo lo posible para que hable.
  2. No magnifiques los síntomas: hazle entender a la persona que nada de lo que está ocurriendo puede dañarle y hazle ver que lo que siente es comparable con otras situaciones comunes como hacer un examen difícil o hablar en público.
  3. Normaliza la situación: evita que la persona llame la atención y que otros se acerquen a importunar, porque sólo incrementarán la magnitud del ataque.

En algunos casos se utilizan bolsas de plástico para normalizar al afectado, ya que se considera que la hiperventilación, una disminución del dióxido de carbono en sangre, es una de las causas del ataque; sin embargo, esto no es así.

“Hay a quien puede funcionarle, pero la hiperventilación no es el verdadero motor de las crisis. Lo es la magnificación y la atención de los síntomas, que es lo que hay que intentar combatir”, concluye.