Descubre todos los tipos de huesos para perros y sus ventajas e inconvenientes

Siempre que sobra algo de comida, incluidos los huesos, normalmente se los ponemos a nuestro querido amigo porque sabemos que le encanta, pero, ¿son realmente buenos para nuestra mascota?. Los huesos para perros no son peligrosos siempre y cuando se lleve un control adecuado sobre ellos y sean elegidos siguiendo ciertas recomendaciones. Los huesos siempre se han considerado un objeto de juego, un mecanismo para liberar estrés e incluso son de gran ayuda para limpiar los dientes de nuestros canes, de ahí el escribir todo lo relacionado con este asunto que debemos tener en cuenta para la próxima ocasión en que decidas ofrecer un hueso a tu can.

Tipos de huesos para perros 

Existen numerosos tipos de huesos, pero antes de poder elegir uno hay que conocer cuales son sus características. Independientemente de la elección es importante que supervisemos a nuestras mascotas cuando estén comiendo un hueso para evitar cualquier tipo de accidente. A continuación os mostramos cuales existen y que beneficios e inconvenientes aportarán a nuestra mascota.

Huesos comestibles

Los más apropiados son aquellos que son huecos, ya que estos pueden picarse en una trituradora y son una fuerte fuente de minerales, calcio y fósforo.

Huesos recreativos

Son aquellos con los que podrá entretenerse durante un largo tiempo. Son grandes y pueden ser mordisqueados por horas, ayudando así a la estimulación de la mente de nuestro perro. Normalmente este tipo de huesos no aportan calcio y no existen posibilidades de ser ingeridos debido a su gran tamaño y rigidez. Aun así, pueden llegar a ser carnosos y esa es una gran ventaja ya que va a contribuir a tener una mayor limpieza dental.

Huesos de piel de vaca

Este tipo se reblandece al ser ingerido por el perro y puede llegar a encontrarse en diversos tamaños.

Huesos de piel de cerdo

Estos son muy poco recomendados ya que pueden causar diarrea y vómitos debido a la lentitud de su digestión.

Huesos de calcio

Este tipo recomendado para todo tipo de edades “perrunas”, son una excelente opción ya que aportan un alto contenido de calcio. Este tipo de huesos pueden durar mucho tiempo en ingerirse y por eso es necesario lavarlo constantemente para evitar alguna infección bacteriana.

Huesos de juguete

Estos huesos son muy fáciles de encontrar en el mercado y con gran variedad de tamaños y colores, sirven para entretener a tu mascota por un largo periodo de tiempo.


En resumidas cuentas, hay tipos que son mucho más beneficiosos para nuestro perro que otros, y en nosotros está la buena elección que hagamos, y hay veces que por comprar algo barato o de menor calidad, no nos damos cuenta de hasta qué punto estamos perjudicando a nuestra mascota.

Ventajas de los huesos para perros

  • Son muy complacientes para tu mascota.
  • Limpian sus dientes y mantienen sanas sus encías.
  • Libera el estrés de tu mascota.
  • Son un buen juguete y mantendrán entretenido a tu can.
  • Previene la aparición del sarro.
  • Los huesos son una gran fuente de calcio y fósforo, que son factores que influyen en el crecimiento.
  • Ayudan a estimular la mente y ejercitar la mandíbula.

Inconvenientes de los huesos para perros

  • Los huesos de mala calidad pueden provocar enfermedades bacterianas.
  • Son de difícil digestión.
  • Cuando un hueso se encuentra roto, puede causar heridas bucales o a lo largo del intestino, además de obstrucción.
  • No hay que darles huesos cocidos, ya que este tipo de huesos son mucho más frágiles y existe más probabilidad de astillar y lastimar a tu perro.

Peligro que corren nuestros perros al ingerir huesos cocidos

  • Dientes rotos.
  • El hueso se adhiere alrededor de la mandíbula inferior de su perro.
  • Boca o lesiones en la lengua.
  • El hueso se asienta en el esófago, el tubo por donde viaja la comida para llegar al estómago.
  • Grave sangrado del recto.
  • El hueso se queda atorado en la tráquea.
  • Este tipo de huesos se puede atorar en el estómago.
  • El hueso se atasca en los intestinos y causa una obstrucción.
  • Puede llegar a causar peritonitis.